Posteriormente decidirá continuar su aprendizaje en las “aulas” de la libre iniciativa empresarial para alcanzar la industrialización del país. Es así como con tan solo 20 años (Noviembre 1926), Eugenio Mendoza iniciará su primera empresa mercantil en la firma de comercio que se denominó Moisés Miranda & Cía., actuando como socio. El objeto: compra-venta de materiales de construcción importado y nacional; para esto sólo contaba con pocos colaboradores y escaso capital. En enero de 1932 compró las acciones del señor Moisés Miranda, quedando como único socio de la firma, que posteriormente continuó bajo el nombre de Eugenio Mendoza h. & Compañía. Esta firma se mantendría hasta 1965, año en el que es cambiado por Materiales Mendoza, C.A., empresa que fue el punto de partida de una obra empresarial de vastos alcances, la cual ha tenido siempre una visión integral donde no solo el capital económico es el norte, sino que también lo son la formación del capital humano y la acción social efectiva.
Transformado en uno de los hombres más prósperos de la Venezuela democrática, Mendoza, demostró poseer una profunda conciencia social e inagotable vena filantrópica. Ciudadano de un país de dramáticos contrastes entre la riqueza y la pobreza, Mendoza puso su influencia y su voluntad al servicio de los menos favorecidos, lo cual le procuró el ejercicio de roles estratégicos en la política pública del país, tales como el ser miembro de la Junta de Gobierno en 1958. Previo a ello, ya había ejercido el cargo de Ministro de Fomento durante la administración de Isaías Medina Angarita. Igual la política de beneficios otorgados a los empleados y obreros de sus empresas fue el referente fundamental en el diseño de la normativa laboral de era democrática.
Ese mismo año de 1958, junto a otros empresarios del sector construcción, creó la Fundación Vivienda Popular, con el propósito de sumar esfuerzos para ofrecer programas y soluciones de vivienda y hábitat colectivas al creciente problema de la “ranchificación” de las comunidades más pobres, expresión cruda de la miseria que aqueja a nuestras ciudades más importantes.
Igual dedicación e interés demostró Mendoza en la atención integral de los niños de escasos recursos, conciente de que invertir en su bienestar era la garantía de contar con ciudadanos aptos para conducir los destinos de una nación moderna. Por ello creó con fondos propios y promovió escuelas, guarderías y clínicas, las cuales hoy en día continúan recibiendo el respaldo del la familia Mendoza.
La Fundación Eugenio Mendoza (1951) será la institución en la cual el notable empresario venezolano, capitalizará en iniciativas y dará una dimensión estable y obligante a su objetivo de progreso público. La organización hermana basa sus esfuerzos en tres campos: La Niñez, La Agricultura y la Difusión Cultural, a través de los cuales se establecen modelos y sistemas que pueden ser aplicados más tarde en escala nacional.
De ésta como de todas sus otras obras de iniciativa social y empresarial se ocupó personalmente Eugenio Mendoza, estableciendo una conexión directa y humana con sus públicos beneficiarios. De allí que su muerte repentina, en octubre de 1979, haya sido sentida y lamentada por muchos venezolanos que hoy le reconocen como el precursor de la responsabilidad social empresarial en el país.
Declaración de principios
Para Fundación Vivienda Popular es compromiso mantener y hacer cumplir los principios y valores trazados por Eugenio Mendoza Goiticoa, los cuales son evocados a través de sus propias palabras escritas y discursos pronunciados a lo largo de la vida de este venezolano ejemplar:
Honestidad
"Entre las cualidades que deben caracterizar al hombre de empresa, la más importante es su honestidad, puesta de manifiesto no sólo en su actuación privada sino en la de su propia organización. No podemos admitir que la habilidad y la agresividad que deben ser características del empresario, no estén condicionadas por la ética”.
(19 Julio de 1965).
Responsabilidad ciudadana
“Mi único mérito ha sido el haber tratado de ser un buen ciudadano”.
( 25 de Noviembre de 1965).
Preocupación social
“La riqueza no es un fin en si mismo. Con ella la tarea no está terminada. Es necesario que una parte sustancial se oriente a solucionar los más urgentes problemas de la comunidad. No es suficiente crear industrias y generar empleo; es necesario patrocinar programas de acción social y dar parte de nuestras experiencias y de nuestros recursos a las instituciones que los llevan a cabo”.
(3 de Diciembre de 1974).
Dignidad integral
“Si queremos que nuestros hijos sepan lo que es vivir con dignidad, tenemos que volver los ojos a los valores espirituales que hoy parecen venidos a menos. No puede haber un programa duradero si nos olvidamos de los valores determinantes de la condición humana, lo cual nos exige una vigilancia permanente en defensa de la libertad. Lo contrario puede darnos un mundo de posible éxito material, pero de fría incomprensión frente a los derechos fundamentales del ser humano”.
(13 de Noviembre 1977).
Calidad de trabajo
“Es necesario crear una mística por el trabajo para que todos participemos en una acción constante de creación y construcción. Trabajar con eficiencia es siempre difícil, pero es la única forma como los pueblos se han impuesto y es la única manera con la cual contamos para sacar adelante esta tierra nuestra”. (12 de Noviembre de 1996).
Solidaridad humana
“Siempre he sido un convencido de que el sentimiento de solidaridad es más común de lo que se cree y es la razón del apoyo extraordinario que he recibido de mis colaboradores y amigos, en todo lo que me he metido a favor de la comunidad”.
(13 de Noviembre de 1976).
“El ejercicio de la profesión no debe estar dirigido únicamente al beneficio personal; debe manifestarse en un profundo espíritu de servicio y una constante preocupación frente a las grandes necesidades que nos rodean”.
(22 de Octubre de 1976).
Conciencia política
“No es posible imaginar un sistema político mejor que la democracia, pero no puede la democracia ser una verdadera expresión de la libertad y del respecto que merece el ser humano si le da la espalda a la libre iniciativa.
(25 de Enero 1977).
Amor a Venezuela
"Estoy satisfecho de la labor rendida durante estos 50 años con la colaboración de ustedes y les pido de todo corazón que sigan, que se empeñen en proyectarse en forma más sólida, más profunda, más amplia, trabajando por Venezuela”.
(13 de Noviembre de 1979).
“Todos los que tenemos fe y creemos en nuestra Venezuela, plena de oportunidades, debemos seguir construyéndola con trabajo constante y positivo”. (22 de Octubre de 1979).